Cuándo usarla
- Cambiaste la dirección de una página importante.
- Fusionaste dos contenidos parecidos.
- Migraste de dominio o de http a https.
- Eliminaste un producto o servicio con una alternativa clara.
- Unificaste la versión con y sin www.
Su base oficial está en la guía de redirecciones de Google.
301 y otras redirecciones
| Tipo | Cuándo |
|---|---|
| 301 (permanente) | El cambio es definitivo |
| 302 (temporal) | El cambio es provisional, por ejemplo una promoción |
| Meta refresh o JavaScript | Evitar si puedes, son menos fiables |
Si dudas, un cambio definitivo requiere 301.
Errores frecuentes
- Cadenas de redirecciones: A va a B y B a C.
- Bucles que no terminan nunca.
- Redirigir todo a la portada.
- Dejar enlaces internos apuntando a la dirección antigua.
- Redirigir a una página que no es equivalente.
La regla práctica es una sola redirección directa de la antigua a la nueva, y actualizar los enlaces internos para saltarse el paso intermedio.
Cómo comprobar que funciona
Abre la dirección antigua en el navegador y verifica que llega a la nueva. Revisa en Search Console que la antigua desaparezca y la nueva se indexe. Si usas WordPress, hazlo con un plugin fiable o desde el servidor, y anota en una hoja cada cambio. Después de una mudanza grande, vigila el rendimiento por unas semanas; a veces hay ajustes. Si planeas rehacer tu sitio, lee cómo cambiar tu web sin perder posicionamiento.
Mini plan antes de mover contenido
- Lista las direcciones antiguas y las nuevas en una hoja.
- Asegúrate de que cada antigua tenga un destino equivalente.
- Aplica las redirecciones y prueba una por una.
- Actualiza menús, enlaces internos y sitemap.
- Vigila Search Console durante unas semanas.
Este orden te ahorra sorpresas. Si algo falla, tendrás el registro para volver atrás. Documentar cada cambio es la mejor protección contra errores y también facilita explicarle a otra persona qué se hizo y por qué.
Ejemplo sencillo
Si fusionas dos artículos sobre reseñas en uno solo, redirige el antiguo al nuevo con una 301. El visitante que llegue por un enlace viejo verá el contenido actualizado, y Google entenderá que la página principal ahora es la nueva. Mantén la redirección activa y actualiza los enlaces internos para que apunten directamente a la dirección final.
En resumen
- Cuándo usarla: Cambiaste la dirección de una página importante.; Fusionaste dos contenidos parecidos.
- 301 y otras redirecciones: Si dudas, un cambio definitivo requiere 301.
- Errores frecuentes: Cadenas de redirecciones: A va a B y B a C.; Bucles que no terminan nunca.
- Cómo comprobar que funciona: Abre la dirección antigua en el navegador y verifica que llega a la nueva.
- Mini plan antes de mover contenido: Lista las direcciones antiguas y las nuevas en una hoja.; Asegúrate de que cada antigua tenga un destino equivalente.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo mantener una 301?
Mientras haya enlaces o usuarios que lleguen por la dirección antigua; idealmente, mucho tiempo.
¿Una redirección pasa todo el valor?
Google indica que consolida las señales, pero un cambio de contenido puede alterar resultados.
¿Puedo hacerlo yo?
Si tu plataforma tiene la opción, sí; en casos complejos conviene ayuda técnica.