Una página por tipo de trabajo
Separa tus servicios en páginas distintas en lugar de una galería única.
- Retratos, producto, eventos corporativos, inmobiliaria, familia, video institucional.
- En cada una: a quién va dirigida, cómo es el proceso y qué entregas.
- Una selección corta de trabajos, no cientos de imágenes.
- Un llamado claro para cotizar o escribir.
Piensa en una pregunta por página. Quien busca fotografía de producto no quiere ver bodas.
Imágenes que Google entiende
| Elemento | Cómo hacerlo |
|---|---|
| Nombre del archivo | Descriptivo y en minúsculas, no «IMG_2041» |
| Texto alternativo | Describe lo que se ve en una frase corta |
| Peso | Comprime sin perder calidad visible para que cargue rápido |
| Texto cercano | Explica el contexto: qué encargo fue y qué se buscaba |
Una web pesada espanta al cliente antes de que vea tu trabajo. Revisa cómo la velocidad afecta tus ventas.
Confianza y cotización
Quien contrata fotografía quiere saber cómo trabajas y qué recibirá. Explica los pasos —reunión, sesión, edición, entrega—, los plazos de entrega que puedes cumplir y qué derechos de uso incluyes. Pide reseñas a clientes al entregar el material y muestra las que tengas en tu web y en tu ficha de Google. Un formulario corto de cotización con fecha, tipo de trabajo y ciudad filtra mejor que un correo genérico.
Errores frecuentes en webs de fotografía
- Galerías enormes que tardan en cargar y desesperan al visitante.
- Imágenes sin texto alternativo ni descripción de ningún tipo.
- Un menú que mezcla todos los trabajos sin separar por servicio.
- Ninguna indicación de ciudad o zona de trabajo.
- Contacto escondido al final de la página.
Si viajas para trabajos, dilo y explica cómo gestionas desplazamientos. Si trabajas en estudio, muéstralo. Cada detalle práctico elimina una pregunta que el cliente se haría antes de escribirte, y así tus mensajes llegan más calificados, con menos curiosos y más personas que ya saben qué buscan. Cuando una persona escribe, responde con una propuesta breve y personalizada en lugar de un PDF genérico. Esa atención cuenta como parte de tu marca. Vale la pena además revisar que tus imágenes más importantes no estén incrustadas solo como fondo de la página, porque así Google no las asocia con el texto que las rodea.
En resumen
- Una página por tipo de trabajo: Separa tus servicios en páginas distintas en lugar de una galería única.
- Imágenes que Google entiende: Una web pesada espanta al cliente antes de que vea tu trabajo.
- Confianza y cotización: Quien contrata fotografía quiere saber cómo trabajas y qué recibirá.
- Errores frecuentes en webs de fotografía: Galerías enormes que tardan en cargar y desesperan al visitante.; Imágenes sin texto alternativo ni descripción de ningún tipo.
Preguntas frecuentes
¿Debo usar solo Instagram como portafolio?
Sirve como vitrina, pero no reemplaza una web propia que Google pueda leer y que tú controles.
¿Cuántas fotos pongo por página?
Las que muestren con claridad el tipo de trabajo; pocas y buenas pesan menos y convencen más.
¿Qué hago primero si tengo poco tiempo?
Completa tu ficha de Google, revisa que tu información sea igual en todos lados y crea una buena página para tu servicio más pedido.