Empieza por la respuesta
Después del título, escribe en dos o tres frases la respuesta directa. Luego explica, matiza y da ejemplos. Esta estructura sirve a la persona apurada y al sistema que busca un fragmento claro. Evita introducciones largas que tarden en llegar al punto. Por ejemplo, si el título es «¿Cuánto tarda el SEO en dar resultados?», la primera frase debería decir de qué depende y en qué rango de tiempo suele notarse, con la salvedad correspondiente.
Una idea por sección
- Cada subtítulo debe describir lo que contesta la sección (mejor «Qué documentos pedir» que «Consideraciones»).
- Cada párrafo, una idea; si necesitas dos, divide.
- Usa listas para pasos y requisitos, y tablas para comparar.
- Define los términos técnicos la primera vez que aparecen.
Aporta lo que otros no tienen
Los sistemas de IA encuentran mil textos genéricos. Lo que destaca es información propia: tus plazos reales, tus criterios, tus ejemplos de clientes (con permiso), tus errores frecuentes, tus capturas y plantillas. Si todo tu contenido podría haberlo escrito cualquier otra empresa del sector, todavía le falta algo tuyo. Google lo resume como contenido «útil, fiable y centrado en las personas» en su guía de contenido útil.
Firma, fecha y fuentes
Indica quién escribe y por qué sabe del tema, con una página de autor real. Muestra la fecha de publicación y de última actualización. Cuando afirmes algo técnico o legal, enlaza la fuente oficial. Esto está alineado con E-E-A-T: experiencia, conocimiento, autoridad y confianza.
Cuida la parte técnica
El contenido debe estar en el HTML, cargar rápido y tener un título y una descripción claros. Los datos estructurados de artículo y de organización ayudan a describir la página, según la introducción de Google, siempre que reflejen lo que se ve en ella. Si tu sitio es WordPress, revisa también qué revisar del SEO on-page en cada página.
Qué no hacer
No inventes cifras ni estudios, no copies párrafos de otros sitios ni publiques decenas de páginas casi idénticas. Las políticas de spam de Google describen estas prácticas como riesgosas. Si usas IA para redactar, trátala como un borrador que debes revisar, completar con tu experiencia y verificar; hablamos de ello en si puedes escribir el blog con IA.
Un ejemplo práctico (ilustrativo)
Una firma de ingeniería publica «cómo elegir un generador eléctrico». En lugar de un texto genérico, empieza con una respuesta de tres frases, añade una tabla con criterios de selección, explica un caso típico de obra (sin nombres) y firma el artículo con el ingeniero que lo revisó. Cada sección puede leerse sola y responde una subpregunta. Es un escenario hipotético para ilustrar el método, no un caso real ni una promesa de resultados.
Lista de verificación de contenido citable
- Respuesta directa en las primeras líneas.
- Un subtítulo por pregunta, con las palabras del cliente.
- Listas o tablas cuando hay pasos o comparaciones.
- Datos, criterios o ejemplos propios.
- Autor con credenciales y fecha de actualización.
- Enlaces a fuentes oficiales para lo técnico o legal.
- Sin relleno ni repetición entre secciones.
- Revisión humana de cada dato antes de publicar.
Preguntas frecuentes
¿Qué largo debe tener un contenido citable?
El necesario para responder bien. Algunas preguntas piden 400 palabras y otras 1.200; no se mide por extensión.
¿Sirve poner preguntas y respuestas al final?
Sí si son preguntas reales de clientes; evita inventar preguntas solo para rellenar.
¿Importa el formato de la página?
Importa que sea legible: encabezados claros, párrafos cortos y listas cuando corresponda.
¿Puedo pedir que me citen?
No se puede exigir; se trabaja para ser una fuente clara y confiable.